En terapia se trabaja aquello que está generando malestar o bloqueo en ese momento de su vida. Puede tratarse de ansiedad, tristeza, inseguridad, problemas de autoestima, conflictos familiares, dificultades con amistades o pareja, presión académica, aislamiento, impulsividad, problemas de conducta o situaciones en las que el adolescente siente que no sabe cómo manejar lo que le pasa. El objetivo no es solo que se encuentre mejor, sino ayudarle a entenderse, expresarse y desarrollar recursos más sanos para afrontar lo que está viviendo.