Dificultades de comprensión: Cuando los niños no comprenden lo que pasa

como piensan los niños con problemas de atención

Las dificultades de comprensión pueden aparecer incluso cuando un niño parece estar escuchando con atención. Cuando no comprende lo que pasa, su mente intenta completar la información a su manera para sentirse seguro.

Es natural que, como adultos, a veces nos cueste entender cómo procesan el mundo los más pequeños. Cuando nos parece que un niño no comprende lo que ocurre a su alrededor o lo que le decimos, nos puede generar preocupación e incertidumbre. Con este artículo queremos adentrarnos en este fascinante mundo de la comprensión del mundo en la infancia. Y vamos a hacerlo desde la calma y el respeto, sin caer en juicios rápidos ni dramatismos innecesarios.

La comprensión infantil: un camino en desarrollo continuo

La capacidad que tienen los niños para entender lo que pasa a su alrededor es algo que se construye día a día. Es decir, no se trata de una habilidad estática, sino que evoluciona en el menor a la vez que lo hace su desarrollo cognitivo y sus experiencias de la vida. Cada interacción, cada palabra y cada situación que viven son como las piezas de un gran rompecabezas que, poco a poco, van encajando en su propia mente.

A veces, algunas de esas piezas son más difíciles de colocar que otras, o puede que no tengan todas las piezas necesarias en un momento determinado. Esto es una parte fundamental de la comunicación infantil, que implica tanto a la expresión como a la comprensión, y es clave para el desarrollo del lenguaje receptivo.

Dificultades en el lenguaje receptivo y la comprensión de instrucciones

Algo que para un adulto parece una instrucción sencilla, en la mente de un niño no lo es tanto. Imagina que le pides a un niño que «guarde los juguetes en la caja azul del rincón». Estamos esperando que procese varias informaciones a la vez: identificar los juguetes, la acción de guardar, el objeto «caja azul» y su ubicación. Para un niño pequeño, o para uno con ciertas particularidades en su lenguaje receptivo, cada uno de esos elementos puede ser un reto por sí mismo. Mucho más si se presentan todos en la misma frase.

En ese caso, no se trata de que no quiera obedecer, sino de que su cerebro está haciendo un gran esfuerzo por decodificar (comprender) y organizar todo lo que le estamos pidiendo. Las dificultades para seguir preguntas o instrucciones, no hacer preguntas o comentarios relevantes, o no seguir el hilo de una conversación, son señales típicas de este desafío. Esta habilidad para comprender las instrucciones es fundamental para evitar no solo problemas académicos, sino también problemas sociales.

Señales de que un niño tiene dificultades para entender lo que se le dice

Es importante prestar atención a algunas señales que nos indican que un niño podría estar teniendo dificultades con la comprensión. Estas señales no deben alarmarnos, pero sí deben servirnos para observar lo que está ocurriendo de una manera más atenta y más empática. Pueden incluir:

  • No hacer preguntas o comentarios relevantes, interrumpiendo constantemente o cambiando de tema.
  • Dificultad para seguir o terminar instrucciones, especialmente si son de varios pasos.
  • Pedir repetidamente que se le repita lo que se ha dicho, o parecer que no escucha.
  • Tener dificultades para seguir una conversación, perdiendo el hilo o respondiendo de forma tangencial.
  • Recordar detalles específicos pero no la idea global de lo que se le ha contado.

Estos comportamientos pueden estar señalando una dificultad para procesar la información auditiva o para integrar las señales sociales y el lenguaje receptivo, y cuando pasa esto, tiene repercusiones directas en su comunicación social y en su desempeño escolar.

Causas posibles de las dificultades de comprensión en la infancia

Las dificultades en la comprensión infantil pueden tener diversas causas, que irían más allá de una simple falta de atención. Entre ellas, encontramos:

  • Problemas de comprensión auditiva o lenguaje receptivo: esto significa que el niño tiene dificultades para reconocer palabras, entender su significado o captar el tono de voz.
  • Dificultades de concentración o problemas de atención: factores como el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) pueden afectar la capacidad de un niño para mantener el foco en lo que se le dice.
  • Problemas de memoria de trabajo: la memoria de trabajo es crucial para retener y procesar la información a corto plazo. Si esta es limitada, el niño puede olvidar el inicio de una instrucción antes de llegar al final.
  • Trastornos en el procesamiento de sonidos: a veces, el cerebro del niño no procesa adecuadamente los sonidos del habla, lo que dificulta la comprensión. Esto se conoce como dificultades en el procesamiento auditivo.
  • Dificultades en lectura o comprensión lectora: aunque parezca que no está directamente relacionado con lo que se le dice, la capacidad de procesar lenguaje escrito y oral a menudo se superpone, y una dificultad en uno de ellos puede manifestarse en el otro.

Estos factores pueden afectar de forma importante a la capacidad del niño para captar el sentido de las palabras e instrucciones, impactando su desarrollo del lenguaje y sus habilidades de escucha.

La importancia de la evaluación psicométrica y el apoyo profesional

Cuando las dificultades de comprensión persisten y afectan significativamente la vida del niño, es importante buscar una evaluación profesional. Una evaluación psicométrica es fundamental para descartar o diagnosticar trastornos del desarrollo intelectual o trastornos específicos del aprendizaje.

Esta evaluación puede identificar condiciones como el TDAH, el Trastorno del Espectro Autista (TEA), o dificultades en la función ejecutiva y la memoria de trabajo. Un diagnóstico temprano, realizado por especialistas como psicólogos o psicólogos escolares especializados en desarrollo, permite adoptar intervenciones adaptadas y personalizadas, como la terapia del habla o el apoyo en el desarrollo de habilidades sociales.

Es importante recordar que no todos los especialistas tienen la misma experiencia en la identificación de todos los trastornos, por lo que buscar un especialista en trastorno del desarrollo es clave para conseguir un diagnóstico acertado. Afrontar cuanto antes estas dificultades no solo mejora el rendimiento escolar del menor, sino también su salud mental y su inteligencia emocional.

El impacto social y emocional de las dificultades de comprensión

No entender lo que sucede a su alrededor o lo que se les dice puede tener un impacto profundo en la vida social y emocional de un niño. Estas dificultades pueden llevar a la soledad y a problemas para hacer y mantener amistades, generando una sensación de aislamiento social.

Es imprescindible apoyar la autoestima del niño y valorar sus cualidades emocionales y sociales, fomentando una mentalidad de crecimiento. Necesitamos ayudarles a desarrollar su inteligencia emocional y a comprender las señales sociales para que puedan hacerlo mejor cuando se relacionan con los demás. Poner en valor lo que ellos sienten y ofrecerles herramientas que les ayuden a mejorar su comunicación social es vital para su bienestar general.

Cuando la comprensión se resiste: señales en el comportamiento infantil

Cuando un niño o una niña no comprende lo que sucede a su alrededor, a menudo lo expresa a través de su comportamiento. No siempre son señales obvias, por lo que es importante observarlas con objetividad y sin alarmarnos. Algunas manifestaciones realistas que pueden indicar dificultades en el lenguaje receptivo y la comprensión son las que te compartimos a continuación.

Manifestaciones de dificultades en la comprensión

  • Parece no escuchar: Puede que su mirada esté fija en ti, pero su mente no está conectando con lo que dices, o se distrae fácilmente. Esto a veces se relaciona con problemas de atención o con la memoria de trabajo, afectando sus habilidades de escucha activa.
  • No sigue instrucciones o las ejecuta de forma incorrecta: Le pides que se ponga los zapatos y se pone las botas, o empieza una tarea y no la termina, o la hace de una manera que no corresponde. Esto puede indicar dificultades con la comprensión de instrucciones o en el procesamiento auditivo, impactando su capacidad para seguir direcciones.
  • Pide que le repitan las cosas constantemente: Necesita que le repitamos las cosas varias veces o de formas diferentes para enterarse de lo que le pedimos. Si pasa esto, puede ser una señal de tiene dificultades para procesar auditivamente o de que tiene problemas en las habilidades de escucha.
  • Tiene dificultades para seguir una conversación: Se pierde del hilo de la conversación, interrumpe con cosas que no tienen relación con el tema del que se está hablando, o da respuestas que no se ajustan a lo que se le pregunta. Todo esto afecta a la comunicación social y a la capacidad de captar las señales sociales, que es un aspecto clave de la inteligencia emocional.
  • Recuerda detalles pero no la idea general: Es capaz de contarte partes de una historia o repetir una instrucción, pero no llega a comprender el mensaje principal o la secuencia lógica de lo que se le ha pedido. Cuando pasa esto podemos presuponer que hau dificultades en la comprensión lectora y en la integración de la información, incluso aunque su desarrollo cognitivo general parezca adecuado.

La importancia de la evaluación psicométrica en el desarrollo infantil

Identificar estas señales es el primer paso, pero para comprender las causas por las que ocurre es necesaria una mirada más profunda. Es fundamental tener en cuenta que las dificultades en la comprensión pueden deberse a muchos factores, como pueden ser problemas de lenguaje receptivo, dificultades de concentración, o desafíos en la memoria de trabajo. En algunos casos, estas manifestaciones pueden estar indicándonos las existencia de trastornos como el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), el Trastorno del Espectro Autista (TEA), o un trastorno de la función ejecutiva.

Para descartar cualquiera de estos trastornos o para diagnosticarlos adecuadamente, hay que realizar una evaluación psicométrica completa. Esta evaluación, llevada a cabo por especialistas en psicología escolar o del desarrollo, permite obtener un diagnóstico diferencial preciso, que va más allá de las observaciones superficiales y ayuda a entender las necesidades concretas del niño. Cuanto más temprano es el diagnóstico antes podremos decidir las intervenciones adaptadas necesarias, como la terapia del habla, que pueden mejorar de forma muy significativa las habilidades de comprensión y el rendimiento escolar.

Impacto social y emocional de las dificultades de comprensión

Las dificultades para comprender lo que sucede a su alrededor pueden tener un impacto significativo en la vida social y emocional de un niño. Es común que experimenten aislamiento social, tengan problemas para hacer y mantener amistades, y sientan una profunda soledad. Esto puede afectar su autoestima y su bienestar emocional. Desde Haztúa Psicología Positiva, enfatizamos la importancia de apoyar el desarrollo de la inteligencia emocional y el crecimiento personal, valorando siempre las cualidades únicas de cada niño. Es imprescindible fomentar una mentalidad de crecimiento (que también se conoce como growth mindset) y reconocer las diversas formas de inteligencia para conseguir un desarrollo integral del menor.

Y, por supuesto, tenemos que evitar etiquetas negativas como «insuficiencia intelectual» y centrarnos en adaptar tanto el entorno como nuestras expectativas para crear un espacio de aprendizaje y desarrollo positivo para el niño o niña. El apoyo incondicional y una comunicación clara son, si cabe, las herramientas más poderosas con las que podemos acompañar a los niños en este camino, permitiéndoles que desarrollen sus habilidades receptivas y de comunicación infantil en un ambiente de seguridad y de comprensión.

Cómo piensan los niños cuando no entienden lo que pasa

Pasos prácticos para acompañar a tu hijo en el desarrollo de la comprensión

Acompañar a un niño que muestra dificultades con el lenguaje receptivo y la comprensión auditiva requiere paciencia, observación y un enfoque amable, propio de la psicología positiva. No se trata de buscar soluciones mágicas, sino de crear camino de apoyo constante que fortalezca sus habilidades de escucha y su desarrollo cognitivo. Para ello:

  • Simplifica el lenguaje y las instrucciones: Utiliza frases cortas y directas para facilitar la comprensión de instrucciones. Evita las dobles negaciones o las instrucciones con demasiados pasos. Por ejemplo, en lugar de «No saltes en el sofá», puedes decir «Siéntate en el sofá». Esto ayuda a niños con dificultades de atención o problemas de memoria de trabajo a procesar mejor la información.
  • Utiliza apoyos visuales y gestos: Las imágenes, los gestos o los pictogramas pueden ser de gran ayuda para el desarrollo del lenguaje. Mostrarle lo que esperas que haga o señalar el objeto al que te refieres puede facilitar su comprensión, especialmente si existen dificultades de procesamiento auditivo o trastornos del lenguaje.
  • Dale tiempo para procesar la información: Cuando le pidas que haga algo o le hagas una pregunta, espera un momento antes de repetir o intervenir. Permite que su cerebro tenga un tiempo para procesar la información. Esto es vital para el desarrollo infantil y la adquisición de habilidades receptivas. Este enfoque también favorece el desarrollo de la inteligencia emocional.
  • Refuerza positivamente sus intentos y avances: Celebra cada pequeño avance que consiga, cada vez que intente comprender o que logre seguir una instrucción, por pequeña que sea. Esto fortalece el desarrollo de su autoestima y su motivación para seguir intentándolo, fomentando la mentalidad de crecimiento. Es importante recordar que las dificultades para comprender pueden afectar no solo a su desempeño escolar sino también a sus relaciones sociales.

Es importante que tengamos en cuenta que estas estrategias son el punto de partida. Si las dificultades para comprender se mantienen o si nos encontramos con otras señales que nos indiquen la existencia de un problema de audición, de un problema del lenguaje o de un trastorno del procesamiento auditivo, lo mejor es buscar una evaluación psicométrica con un psicólogo escolar o un logopeda.

Entendiendo el desarrollo de la comprensión en la infancia

Para acompañar a nuestros hijos en su proceso de aprendizaje y en el desarrollo de sus habilidades de comprensión, puede ser útil tener una referencia sobre cómo suelen evolucionar estas capacidades. Es importante recordar que cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo y que estas tablas son solo una guía, no un diagnóstico.

Edad Aproximada Habilidades de Comprensión Típicas Posibles Dificultades (Si no comprende)
1-2 años Comprende palabras sueltas, sigue instrucciones sencillas («ven aquí»), reconoce objetos familiares y responde a su nombre. No responde a su nombre, no sigue gestos simples, no muestra interés en cuentos cortos o en el juego interactivo, lo que podría indicar desafíos en el lenguaje receptivo.
2-3 años Comprende frases de 2-3 palabras, sigue instrucciones de dos pasos, identifica partes del cuerpo, entiende el concepto de «no» y empieza a comprender preguntas simples. No sigue instrucciones de dos pasos, no comprende preguntas simples («¿dónde está?»), parece no escuchar o tiene dificultades de escucha, lo que podría estar relacionado con el procesamiento auditivo.
3-4 años Comprende la mayoría de las frases, entiende conceptos espaciales («dentro», «fuera»), responde a preguntas de «por qué» y participa en conversaciones sencillas. Dificultad para entender «por qué», no sigue conversaciones, interrumpe frecuentemente, problemas con el desarrollo del vocabulario, o muestra problemas de atención, afectando su comprensión de instrucciones.
5-6 años Comprende historias cortas, sigue instrucciones complejas, entiende el humor sencillo y el lenguaje receptivo más abstracto, lo cual es fundamental para el rendimiento escolar. Problemas en la comprensión lectora, dificultades en el rendimiento escolar, no entiende el sarcasmo o chistes, poca memoria de trabajo, o dificultades para captar señales sociales, lo que puede impactar su comunicación infantil y su desarrollo cognitivo.

El papel de los especialistas para comprender las dificultades de un niño es fundamental. Es cierto que tanto los psicólogos como los psicólogos escolares son un primer paso, pero no siempre están especializados en la identificación de todos los trastornos, como el TDAH o el TEA. Es en estos casos cuando aconsejamos buscar un especialista en trastornos del desarrollo para obtener un diagnóstico preciso y un plan de acción adecuado. El enfoque multidisciplinar es el más beneficioso para el desarrollo infantil integral.

Entendiendo y apoyando la comprensión en nuestros niños

Es natural que surjan dudas sobre el desarrollo de la comprensión en los más pequeños. Queremos abordar algunas de las preguntas más comunes que nos hacéis, siempre desde una perspectiva que trata de normaliza las diferentes situaciones y ofrece herramientas prácticas, sin dramatizar innecesariamente.

¿Es normal que mi hijo de 4 años pregunte «por qué» sin parar?

Sí, es completamente normal y, de hecho, una señal fantástica de su desarrollo cognitivo. Los niños a esta edad están en una fase de intensa curiosidad y buscan activamente la causalidad, explorando las relaciones de causa y efecto en el mundo que les rodea. Sus constantes «porqués» son una manifestación de su lenguaje receptivo en acción y de su deseo innato de aprender y de dar sentido a lo que sucede. Esta etapa es crucial para el desarrollo del lenguaje y la construcción de su comprensión del entorno.

¿Cómo puedo saber si las dificultades de mi hijo para comprender son algo más serio?

Si observas que las dificultades para entender instrucciones o seguir una conversación son persistentes, afectan su capacidad para participar en actividades cotidianas en casa o en el cole, o le provocan dificultades a nivel social y de relaciones con sus compañeros, es muy  recomendable buscar una evaluación profesional.

¿Qué papel juega la memoria de trabajo en la comprensión?

La memoria de trabajo es fundamental en la comprensión. Permite a los niños retener y utilizar la información de forma temporal mientras realizan una tarea o procesan lo que se les dice. Si la memoria de trabajo es limitada, les costará más seguir instrucciones de varios pasos o entender conversaciones complejas, afectando directamente su comprensión auditiva y su capacidad para seguir instrucciones. Es una de las funciones ejecutivas clave para el desarrollo cognitivo y el rendimiento escolar. Los niños con dificultades en esta área pueden parecer que tienen problemas de atención o que no escuchan, cuando en realidad están luchando por procesar y retener la información.

¿Qué puedo hacer si mi hijo no entiende el «no»?

Muchos niños pequeños, especialmente en determinadas etapas del desarrollo infantil, tienen dificultades para procesar las negaciones. Es decir, les cuesta más comprender una frase negativa que una afirmativa. En lugar de decir «No corras», intenta reformular la frase en afirmativo, como «Camina despacio» o «Quédate quieto». Esto les ayuda a entender cuál es el comportamiento que se espera de ellos, en lugar de centrarse en lo que no deben hacer. Esta estrategia mejora la comprensión del lenguaje receptivo y reduce las dificultades de escucha, fomentando una mejor comunicación infantil. Es una forma de apoyar sus habilidades de escucha y desarrollo del vocabulario de una manera más constructiva.

¿Cómo afecta la dificultad para comprender a la salud mental de un niño?

Las dificultades de comprensión pueden provocar una profunda frustración, baja autoestima y situaciones de ansiedad en los niños. Pueden sentirse incomprendidos, «diferentes» o «excluidos» en situaciones sociales, lo que les acaba afectando en su bienestar emocional y en el desarrollo de su autoestima. Es muy importante que le podamos ofrecer un ambiente de apoyo, validar lo que sienten y ayudarles a desarrollar una mentalidad de crecimiento para que puedan afrontar estas dificultades. Necesitamos poner atención en si estas dificultades les impiden establecer y mantener amistades o si se sienten solos, ya que todo esto puede afectar en gran medida a su comunicación social y a su capacidad para interpretar las señales sociales. Apoyar y favorecer su inteligencia emocional es tan importante como ayudarle con sus habilidades receptivas.

Reflexión final

Entender cómo piensan los niños cuando no comprenden lo que pasa es un acto de profundo amor y mucha paciencia. Cada pequeño avance en su camino es un logro significativo, y nuestro papel como adultos es acompañarlos con respeto y ofrecerles las herramientas necesarias para su desarrollo. Queremos insistir en la idea de que no existen niños «tontos» o «malos», solo hay niños en proceso de desarrollo que, a veces, necesitan un apoyo diferente para que puedan florecer y potenciar sus habilidades de escucha y comprensión del lenguaje receptivo.

Creemos que se trata de un viaje de descubrimiento mutuo, donde el cariño incondicional es siempre el mejor guía, y donde la inteligencia emocional juega un papel importantísimo. Que seamos capaces de fomentar la autoestima de nuestros hijos y favorecer en ellos una mentalidad de crecimiento (growth mindset) les va a permitir enfrentarse a las dificultades con mayor resiliencia. La memoria de trabajo y el procesamiento auditivo son fundamentales en este proceso, y reconocer sus particularidades nos ayuda a adaptar nuestra manera de comunicarnos con ellos.

Si sientes que esto te resuena y quieres trabajarlo con nosotras, puedes pedir una cita con el equipo de Haztúa Psicología Positiva.