Sí, puede ayudar y mucho. Hay familias en las que la convivencia se vuelve muy difícil durante esta etapa y todo acaba convirtiéndose en discusión, distancia o desgaste. La terapia puede ayudar a entender qué está manteniendo ese conflicto, qué necesita el adolescente y qué están necesitando también los padres. A veces no se trata solo de que haya más normas o más firmeza, sino de aprender nuevas formas de comunicarse y de relacionarse.
Deja tu comentario
Debe iniciar sesión para escribir un comentario.