Sí. Aunque no nos enfocamos en la sexología directamente, las dificultades en la intimidad y en la sexualidad muchas veces no aparecen aisladas, sino dentro de una relación que ya viene arrastrando distancia, resentimiento, inseguridad, falta de comunicación o cansancio. Por eso, en muchos casos, trabajar la relación ayuda también a entender qué está pasando en esa parte del vínculo y cómo empezar a recuperarla de una forma más sana y más honesta.