Depende de cada caso. Hay dificultades más puntuales y otras que necesitan un trabajo más profundo. La duración del proceso dependerá del motivo de consulta, del tiempo que lleve ocurriendo, de la implicación de la familia y de cómo vaya evolucionando el niño o la niña. Lo importante es que el acompañamiento tenga sentido y se ajuste a sus necesidades reales.