La primera sesión es un espacio para conocernos y entender qué te preocupa. Hablaremos de lo que te está pasando, desde cuándo, cómo te afecta y qué has intentado hasta ahora. No se trata de juzgarte ni de exigirte que cuentes todo de golpe. Lo importante es empezar a ordenar lo que estás viviendo y valorar contigo qué tipo de ayuda necesitas.