La terapia infantil no se parece a una conversación de adultos. Se adapta al lenguaje del niño o la niña y utiliza recursos adecuados a su edad para ayudarle a expresar lo que siente, entender lo que le pasa y aprender nuevas formas de afrontarlo. El objetivo es que pueda sentirse más seguro, más comprendido y con más herramientas para manejar su mundo emocional, en un entorno agradable y enriquecedor.