Poner limites, una buena forma de demostrar que les quieres

Por:

Claudia A. Gaytán
Claudia A. GaytánPsicóloga

 

PAPÁ Y MAMÁ: EL “PORQUE LO DIGO YO”, NO VALE!

Enseñar límites y normas a nuestros hijos desde pequeños, es algo necesario si queremos que logren alcanzar su propia independencia y autonomía y aumentar su tolerancia a la frustración y autocontrol, por ejemplo, ante situaciones en las que no puedan conseguir lo que quieran o tengan que esperar para lograrlo.
Sin embargo, algunos padres parecen tener reparo en establecer límites y normas en la crianza. Quizá porque son concebidos como una vía de manipulación o incluso maltrato hacia sus hijos, es decir porque los perciben desde las posturas extremas del continuo sobre el que se establecen: el autoritarismo y la sobreprotección, o la permisividad total.

En ocasiones, este tipo de posturas da lugar a que, por ejemplo, los adultos que han sido criados en el autoritarismo no quieran repetir el mismo patrón y, ahora que son padres, optan por dar plena libertad a las conductas de sus hijos sin reparar en las consecuencias positivas o negativas de éstas. Por ello, lo primero es aprender a no caer en esos extremos. ¿Cómo puedes evitarlo?

¿ES NECESARIO APLICAR LÍMITES A TODO?

La respuesta es NO. Pero hay normas que son innegociables, por ejemplo podemos destacar tres a las que debes de prestar especial atención en su puesta en práctica. Son aquellas relacionadas con:

normas

La mayor parte de las normas o límites importantes no los pones tú sino que éstos ya se encuentran en la sociedad en la que se vive y en este sentido, tu labor es acompañar a tus hijos a descubrirlos, internalizarlos y respetarlos.

Nuestros hijos no nacen sabiendo qué se debe o no hacer o qué es seguro y qué supone un riesgo para ellos. Debemos enseñárselo, poniendo en práctica y cumpliendo las normas con ellos. Ayúdale a adquirir hábitos y aprender a ser conscientes hasta dónde pueden llegar.

 

DONDE DIJE DIGO…  

limitesLo segundo, pero muy importante, es enseñar que toda acción tiene una consecuencia. Por poner un ejemplo, puedes imaginarte la típica rabieta de un niño cualquiera en la que este comienza a chillar y uno de los padres o ambos le pide que se calle pero también chillando tanto o más que el niño.
Con el ejemplo quiero referirme al hecho de que no debes olvidar, que tu  papel en la familia, te convierte en un modelo para ellos. Si te interesa saber qué efecto tiene ser ese modelo durante sus primeros años, te recomiendo leer el artículo sobre Socialización (que publicaremos en breve).

hijos imitanDebemos de respetar aquellos límites y normas que queremos inculcar a nuestros hijos… de ahí el título de este artículo: no vale el argumento de que, cada uno, como padre o madre diga  que algo se deba o tenga que hacer o no, si primero nosotros no lo ponemos en práctica.

Coherencia entre lo que, como  padres, decimos y hacemos, aporta confianza a nuestros hijos. Los límites tienen que ser buenos y razonables tanto para ellos como para nosotros, los adultos. Si no trasmitimos coherencia y constancia, no les trasmitimos seguridad y resultará muy difícil para ellos hacer suyos esos límites que pretendemos inculcarles.

2016-10-23T17:21:47+00:00 julio 13th, 2016|

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