Una poderosa razón para volver a intentarlo

No te asustes, pero hoy vamos a aprender de los peces una lección que espero recuerdes siempre que estés a punto de darte por vencido. Sí, aunque parezca imposible voy a contarte la historia de un lucio que se dejó morir de hambre por no cambiar sus creencias. Hace ya más de un siglo que se realizó por primera vez el experimento que te voy a contar.

Los lucios son peces carnívoros capaces de comerse una veintena de pequeños peces cada vez que abren la boca. Se descubrió que al separar al lucio, mediante un cristal, del resto de los peces que nadaban en un tanque de agua, éste seguía intentando comerse a los peces más pequeños. Pero cada vez que lo intentaba chocaba con la boca en el cristal. Lo intentó una y otra vez. Y lo siguió intentando durante un buen rato. Hasta que comprendió que era imposible. Lo único que conseguía golpeando el cristal era sentir dolor. De modo que lentamente se fue dejando caer hacia el fondo del tanque de agua.

Una vez que había desistido de seguir intentándolo, alguien quitó el cristal que le separaba de su ansiado alimento. Entonces los pequeños peces comenzaron a nadar delante de sus mismas narices. Podría haber abierto la boca y alimentarse de nuevo, pero algo había cambiado en aquel tanque de agua: el lucio “se había convencido” de que era imposible comer peces. Lo único que había conseguido cuando lo había intentado era provocarse dolor, de modo que no hizo nada. Siguió en el fondo viendo pasar el alimento por delante de él pero sin tratar de atraparlo. En su cerebro había arraigado la “creencia” de que no podía.

El efecto es tan intenso que incluso se le ha dado nombre: “síndrome del lucio”. Suena a risa, pero las consecuencias no tienen nada de divertido. ¿Cuántas cosas has dejado de intentar en la vida porque “creías” que era imposible? ¿Cuántas veces te has dado por vencido porque ya lo habías intentado antes y no habías conseguido nada?

Todo cambia a nuestro alrededor. Nosotros mismos cambiamos continuamente con cada nueva experiencia que tenemos en la vida. Antes de conformarnos con la idea de que no podemos hacer algo, tendríamos que analizar si las condiciones que nos rodean son las mismas ahora que la primera vez que lo intentamos.

El síndrome del lucio

Si te encuentras en uno de esos momentos en los que estás a punto de tirar la toalla porque parece que las cosas que intentas no salen cómo tu quieres, no te dejes abatir por el síndrome del lucio y apúntate a nuestro curso Aprendiendo Felicidad. ¡¡¡Ya quedan pocas plazas para esta edición!!!

2016-10-16T13:25:35+00:00 enero 12th, 2013|

2 Comments

  1. Avita Bracamonte De Olano 31 mayo, 2013 at 16:00 - Reply

    Una bella enseñanza ,que nos remueve el piso…

    • Avita Bracamonte De Olano 31 mayo, 2013 at 16:02 - Reply

      Una bella enseñanza que nos remueve el piso , ….no seamos como Lucio y debemos seguir luchando para obtener lo deseado..

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