Recientemente se ha descubierto un grupo de neuronas en el cerebro que son las responsables del reconocimiento de caras y expresiones en los demás. Se conocen con el nombre de neuronas espejo.

Seamos conscientes o no, nuestras neuronas reaccionan a las caras que tenemos en frente como si fueran un auténtico espejo.

El reconocimiento de la sonrisa está programado en el cerebro y le indica a la otra persona que no somos una amenaza para ella y que queremos que nos acepte.

Todo lo contrario ocurre cuando fruncimos el ceño. Los demás perciben el gesto como una amenaza o como una muestra de rechazo hacia ellos.

Si sonríes causarás sentimientos positivos tanto en la persona que tienes delante como en ti mismo, y la gente siempre quiere estar con quien le hace sentirse bien.

Si no tienes el hábito de sonreír, comienza a adquirirlo hoy mismo.

¿Te has sentido identificado con este artículo? ¿Te resulta fácil sonreír o eres más bien de los que fruncen el ceño de habitual? Déjanos tu comentario y comparte tu experiencia.