Te desvelamos el regalo ideal. Sí, también para el día de la madre

Sí. Otro año más ha llegado el momento de ponerse a pensar en qué le puedo regalar este año a mi madre. Tal vez a ti te pase como a mí. Días antes me planteo que este año voy a dar con un regalo diferente, original, algo que no le haya regalado nunca y que, además, le guste…

Pero lo cierto es que, muchas más veces de las que me gustaría confesar, me quedo en el “pensar” por falta de tiempo y casi nunca encuentro ese regalo ideal. Al final acaba cayendo el regalo “socorrido”. Aquí cada cual que dote de contenido a la palabra “socorrido“: colonia, pañuelo, flores-maceta, reloj, pulsera (y demás abalorios), ropa, cachivaches para la casa, smartphone, tablet… El regalo socorrido depende en gran medida de la economía de quien lo regala.

En el libro La magia del orden, Mari Kondo cuenta que los regalos son simplemente una excusa para expresar a la otra persona nuestros sentimientos hacia ella. El regalo, según la autora, es un mero canal. Lo importante no es el objeto en sí, sino el sentimiento de amor y aprecio que expresa quien te lo da. Por tanto, aconseja tirar a la basura sin miramientos cualquier regalo que, al tenerlo en la mano, no nos transmita felicidad.

Para las personas que se aferran a los objetos como un recuerdo del aprecio de quien se los ha obsequiado, es un planteamiento aterrador. A pesar de que ese regalo tal vez lleve más de una década escondido en un oscuro rincón de algún armario…

Las investigaciones que se han realizado desde la Psicología Positiva no están muy lejos de este planteamiento. El mejor regalo para cualquier persona no suelen ser cosas, sino experiencias. Esto lo han entendido muy bien las empresas que empaquetan en estuches experiencias para regalar. Estas experiencias suelen consistir en estancias en hoteles, tratamientos de bienestar, actividades de aventura o degustaciones varias.

La lógica nos hace pensar que, si invierto mi dinero en un objeto, la felicidad aparecerá cada vez que vea el objeto. Pero, como ya ha estudiado sobradamente la Psicología Positiva, las personas acabamos adaptándonos a ver el objeto y éste pierde su capacidad para hacernos sentir la emoción inicial. Es lo que se conoce como la rueda de la adaptación hedónica. Las experiencias, en cambio, pasan a formar parte de nuestra identidad y permanecen imborrables en nuestra memoria.

Si a todo esto sumamos que el dinero que invertimos en otros nos hace sentirnos mucho mejor que el que gastamos en nosotros mismos… parece que hemos encontrado la manera de, este año sí, hacer ese regalo especial.

Otro maravilloso y baratísimo regalo es nuestro tiempo. Para hacer posibles muchas de esas experiencias inolvidables solo hace falta regalar nuestro tiempo: para un paseo, para un fin de semana cocino yo, para compartir una tortilla en el campo con mantel de cuadros (un clásico imprescindible que nunca debería perderse)…

Y si aún no tienes claro qué regalar, te propongo otra experiencia que va a ser inolvidable para esa mujer especial que hay en tu vida: el Taller Reinventa Mujer, basado en la PSICOLOGÍA POSITIVA, en el que aprender a conectar con las fortalezas y talentos que nos hacen especiales.

Este año, ni tú ni yo, tenemos excusa para no hacer el regalo ideal. Este año sé original y regálale una experiencia inolvidable.

2016-10-16T13:25:26+00:00 abril 21st, 2015|

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