Marta Sánchez Galiana
Marta Sánchez GalianaPsicóloga

El Síndrome postvacacional en los niños, qué es y como prevenirlo

El síndrome postvacacional en los niños es una de las palabras que más se escuchan en estos días. Vamos a explicar qué es y cómo prevenirlo en nuestros hijos.

El verano tiene los días contados y  la llegada de septiembre nos anuncia “la vuelta al cole”. Muchos son los padres que respiran aliviados por restablecer las rutinas diarias más marcadas que durante el verano se han desvanecido.

Por otro lado los niños pueden percibir la llegada del cole como un motivo de alegría por el reencuentro con sus amigos. Pero lo cierto es que para otro gran número de niños supone un grado de tensión a la hora de enfrentarse a esos días lectivos. Aparecen los madrugones, la rutina escolar y las actividades extraescolares después de un largo periodo de descanso.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de “Síndrome postvacacional en los niños”? 

En los adultos el “Síndrome postvacacional” es un proceso de adaptación. Presenta una serie de síntomas pero no está reconocida como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se considera más como un fenómeno psicosocial que se produce como consecuencia al finalizar las vacaciones. Volver a una realidad marcada por horarios da origen a estrés y ansiedada aunque con una duración no superior a una o dos semanas. No obstante, que no figure en los manuales de diagnóstico, no significa que el malestar provocado por la vuelta a las rutinas no sea real.

Es frecuente que los niños vivan el primer día de colegio con cierto nerviosismo de forma positiva. Estos nervios son causados por la ilusión del nuevo curso. Pero, al igual que los adultos, entre un 5 y un 8 por ciento de los niños sufren los síntomas de este “síndrome posvacacional” a nivel emocional, físico y conductual.

Síntomas más frecuentes del síndrome postvacacional en los niños

A continuación enumeramos los síntomas más frecuentes.

  • Síntomas psicológicos: tristeza, apatía, decaimiento, llanto, irritabilidad, insomnio.
  • Síntomas físicos: pérdida de apetito, falta de concentración, dolor de cabeza, dolor de tripa, fatiga.

Cada niño tiene una forma de adaptarse. Esta etapa de transición puede durar de dos días a tres semanas. Si pasado este tiempo el niño sigue angustiado será pertinente buscar otro motivo.

¿Cómo ayudarles a llevar mejor la vuelta al cole? 

Pautas que pueden ayudar a iniciar “la vuelta al colegio”

  1. En el verano es habitual que los horarios del sueño sean más flexibles. Incluso en ocasiones también se ven influidos cambios en los espacios donde dormir (sofá, cama de los padres, habitaciones de hoteles). Para volver a los hábitos del sueño más adaptativos podemos realizar los cambios  progresivos unos tres o cuatros días antes de iniciar el colegio. Adelantar la hora de acostarse paulatinamente y la hora de levantarse un poco todos los días. También ayuda que las horas previas al sueño las actividades sean más relajadas. Leer, dibujar o ver dibujos son buenas ideas.
  2. Es frecuente que la alimentación y los horarios de las comidas se desajusten en épocas estivales. Es buen momento los días previos ir modificando acorde a las horas que marcan las rutinas del colegio.
  3. También lo es resaltar aquellos aspectos positivos que suponen la vuelta al colegio. Podemos dejar a los niños que participen en la organización y la preparación del  material, ropa escolar. Es decir, fomentar todas las experiencias nuevas de aprendizaje de este curso.
  4. Uno de los mejores alicientes de los niños es el reencuentro con amigos. Podemos quedar los días previos con alguno de esos amigos para disminuir ese nerviosismo del primer día del colegio.
  5. Dejar que los niños expresen sus emociones y las acepten forma parte del proceso de adaptación. Los padres puede empatizar con ellos y normalizar la situación utilizando frases como “puedo entender cómo te sientes a veces a mí también me pasa cuando vuelvo al trabajo” o “es normal que al principio cueste un poco después de tantos días de descanso”.

¿Un problema real o una etiqueta social?

Hoy en día existen posiciones enfrentadas sobre la existencia del “síndrome posvacacional”. Tenemos tendencia a etiquetar y dar nombre aquello que desconocemos porque  de esa forma nos da  una mayor seguridad.

Pero por otro lado se puede considerar que se trata de un proceso de cambio adaptativo completamente normal.  El malestar es parte de la vida y las situaciones de cambios nos ofrecen una oportunidad para requerir habilidades y recursos para hacer frente a esas nuevas situaciones.

¿Cuál es tu experiencia en relación con el síndrome postvacacional y cuáles son los trucos que a ti te funcionan para hacer más llevadera la vuelta al cole?