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    • AvatarRachel
      Invitado
      Número de entradas: 11

      Muy buenas:

      Quería abrir este hilo para que también podamos expresar aquello que nos pasa por la cabeza en momentos en que nos sentimos un poco agobiadas/os, descolocados/as y necesitamos símplemente, poner fuera lo que nos ronda la cabeza y ubarlo mejor.

      Espero que sirva de ayuda.

    • AvatarRachel
      Invitado
      Número de entradas: 11

      Llegó el lunes:

      Hoy me he levantado angustiada, más que angustiada, enfadada con el mundo, enfadada con las cosas, enfadada con el coronavirus, enfadada conmigo misma por sentirme descolocada. Siento que una parte de mi, me la ha robado algo contra lo que no puedo luchar cara a cara.

      Algunas personas me dicen: “mujer tú que eres psicóloga, tendrás estrategias y herramientas para pasar este momento bien…” Imagino que desde fuera es fácil pensar esto, y no están mal encaminados, herramientas tengo. Pero, a pesar de ello, sigo siendo una persona y el cerebro reptiliano, a veces, toma el control. Los profesionales también tenemos que lidiar con las emociones que nos embargan en este momento. A veces, puede ser complicado pedir ayuda, porque cometes el error de pensar que no te van a comprender si, ni tú misma lo haces.

      Gracias a que tengo personas a mi lado que me ayudan a calmarme, me entienden y me apoyan, como mi pareja, familia, compañeras y amigas/os.

      Ese enfado hoy me toca trabajarlo y convertirlo en mi aliado, en un motor que me ayude a comprenderme mejor y ubicarme en mí misma. Entender que sí se puede “luchar”, que cada situación en la vida, siempre implica un esfuerzo y una lucha, para poder ser mejor, para poder avanzar con más fuerza y para agradecer y querer a los y las que te rodean.

      Hoy toca trabajar en mí para poder compartir después lo que tengo, lo que puedo dar y con lo que puedo ayudar a los demás. Hoy toca atenderme para sanarme y comprenderme, como digo muchas veces en mis sesiones, “ser sensata” y ponerme la primera para poder luego, ser la mejor versión de mí para mí, por un lado y para los demás por otro.

    • AvatarRosana Pereira
      Superadministrador
      Número de entradas: 6

      Me parece una iniciativa genial. Gracias Raquel.

    • AvatarRachel
      Invitado
      Número de entradas: 11

      Buenas:

      Vuelvo a ser Rachel, con una nueva reflexión en el mismo Lunes…Es muy curioso cómo cambian las cosas en nada de tiempo. Os quiero contar cómo fue avanzando mi día desde el post de esta mañana. Al medio día, me notificaron que, desde cole, me despedían de los talleres (no se si ERTE o por inactividad). Aunque cuando vuelva todo a la normalidad, imagino que volveré. Después de la siesta, mi marido se encuentra mal y, ¡oh!, tiene fiebre, máximas medidas de seguridad y cuidados para él. No alertarse, no preocuparse de más, llamar al teléfono asignado para pedir información y mantener la calma.
      Después de esto, decido darme una relajante ducha para quitarme la tensión de la tarde y… ¡no sale agua caliente! En fin, he tenido que salir en bata al patio a encender de nuevo el calentador. Lo más curioso, es que me he encontrado riendo y haciendo una broma al perro (sí bueno, esto de hablar con los animales no me lo tengáis en cuenta).
      Reitero lo curioso del caso. Cómo me sentía esta mañana y cómo me siento ahora mismo. He hecho un repaso a qué ha podido cambiar o pasar, para poder afrontar todo esto sin seguir enfadada como en la mañana y he llegado a estos momentos:

      – He hecho un ejercicio de relajación que mi compañera Lara me ha recomendado y que creo que subirán al foro en breves.
      – He hablado con mi amiga (más bien mi hermana), Aly.
      – He tenido una reunión de equipo a seis bandas (online, por supuesto) con mis compañeras para apoyarnos, hablar y sacarnos unas sonrisas.
      – He hablado con mi madre, bendita mami.

      El valor de tener a las personas que quieres cerca, no tiene precio, no lo valoramos en el día a día como debiéramos y en estos momentos, te das cuenta de que están siempre y de lo mucho que te llenan y las cosas maravillosas que te aportan.
      Algo bueno de internet, tenernos cerca, aunque físicamente no estemos. Gracias gente.

      Raquel Martín
      Psicóloga del equipo Haztúa.

    • AvatarSusana
      Invitado
      Número de entradas: 11

      Hola a tod@s, soy Susana, compañera de Raquel y aprovecho este hilo para compartir un cuento que considero muy apropiado en la situación que estamos viviendo…
      EL ANILLO DEL REY
      Una vez, un rey de un país no muy lejano reunió a los sabios de su corte y les dijo:

      – “He mandado hacer un precioso anillo con un diamante, con uno de los mejores orfebres de la zona. Quiero guardar, oculto dentro del anillo, algunas palabras que puedan ayudarme en los momentos difíciles. Un mensaje al que yo pueda acudir en momentos de desesperación total. Me gustaría que ese mensaje ayude en el futuro a mis herederos y a los hijos de mis herederos. Tiene que ser pequeño, de tal forma que quepa debajo del diamante de mi anillo”.

      Todos aquellos que escucharon los deseos del rey, eran grandes sabios, eruditos que podían haber escrito grandes tratados… pero ¿pensar un mensaje que contuviera dos o tres palabras y que cupiera debajo de un diamante de un anillo? Muy difícil. Igualmente pensaron, y buscaron en sus libros de filosofía por muchas horas, sin encontrar nada en que ajustara a los deseos del poderoso rey.

      El rey tenía muy próximo a él, un sirviente muy querido. Este hombre, que había sido también sirviente de su padre, y había cuidado de él cuando su madre había muerto, era tratado como la familia y gozaba del respeto de todos.

      El rey, por esos motivos, también lo consultó. Y éste le dijo:

      – “No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje”

      – “¿Como lo sabes preguntó el rey”?

      – “Durante mi larga vida en Palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una oportunidad me encontré con un maestro. Era un invitado de tu padre, y yo estuve a su servicio. Cuando nos dejó, yo lo acompañe hasta la puerta para despedirlo y como gesto de agradecimiento me dio este mensaje”.

      En ese momento el anciano escribió en un diminuto papel el mencionado mensaje. Lo dobló y se lo entregó al rey.

      – “Pero no lo leas”, dijo. “Mantenlo guardado en el anillo. Ábrelo sólo cuando no encuentres salida en una situación”.

      Ese momento no tardó en llegar, el país fue invadido y su reino se vio amenazado.

      Estaba huyendo a caballo para salvar su vida, mientras sus enemigos lo perseguían. Estaba solo, y los perseguidores eran numerosos. En un momento, llegó a un lugar donde el camino se acababa, y frente a él había un precipicio y un profundo valle.

      Caer por el, sería fatal. No podía volver atrás, porque el enemigo le cerraba el camino. Podía escuchar el trote de los caballos, las voces, la proximidad del enemigo.

      Fue entonces cuando recordó lo del anillo. Sacó el papel, lo abrió y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso para el momento…

      Simplemente decía “ESTO TAMBIEN PASARÁ”.

      En ese momento fue consciente que se cernía sobre él, un gran silencio.

      Los enemigos que lo perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino. Pero lo cierto es que lo rodeó un inmenso silencio. Ya no se sentía el trotar de los caballos.

      El rey se sintió profundamente agradecido al sirviente y al maestro desconocido. Esas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a guardarlo en el anillo, reunió nuevamente su ejército y reconquistó su reinado.

      El día de la victoria, en la ciudad hubo una gran celebración con música y baile…y el rey se sentía muy orgulloso de sí mismo.

      En ese momento, nuevamente el anciano estaba a su lado y le dijo:

      – “Apreciado rey, ha llegado el momento de que leas nuevamente el mensaje del anillo”

      – “¿Qué quieres decir?”, preguntó el rey. “Ahora estoy viviendo una situación de euforia y alegría, las personas celebran mi retorno, hemos vencido al enemigo”.

      – “Escucha”, dijo el anciano. “Este mensaje no es solamente para situaciones desesperadas, también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando te sientes derrotado, también lo es para cuando te sientas victorioso. No es sólo para cuando eres el último, sino también para cuando eres el primero”.

      El rey abrió el anillo y leyó el mensaje… “ESTO TAMBIEN PASARÁ”

      Y, nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba. Pero el orgullo, el ego había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Lo malo era tan transitorio como lo bueno.

      Entonces el anciano le dijo:

      – “Recuerda que todo pasa. Ningún acontecimiento ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche; hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.”

      Susana Herranz
      Psicóloga del Equipo Haztúa

      • AvatarRosana Pereira
        Superadministrador
        Número de entradas: 6

        Completamente de acuerdo: ESTO TAMBIÉN PASARÁ

    • AvatarLara Carrillo
      Invitado
      Número de entradas: 11

      Hola, soy Lara, hoy quiero compartir con vosotros una carta que escribí he hice llegar a las trabajadoras, trabajadores, directivos y directivas de la residencia de mi abuelita. La comparto también, por si algún personaje principal del cuento la llega a leer…

      Solo puedo deciros gracias, gracias por cuidar de manera incansable, por hacer reír a nuestros familiares en momentos tan duros, por tener la iniciativa de que les podamos ver y poderles escribir, por todo el esfuerzo que estáis haciendo, porque la responsabilidad es enorme y la estáis asumiendo de diez.

      Creo que en este cuento que estamos viviendo, como en todos, hay personajes principales y secundarios. La gente se pone las manos en la cabeza pensando que tenemos que estar tantos días metido en casa… Creo que nuestro papel es secundario, es el fácil, el que no requiere de mucho esfuerzo, es tan fácil como tener todas las comodidades a tu alcance. Vuestro papel y el de resto de sanitarios, personas dedicadas a la cadena de alimentación, policías, bomberos…Y por supuesto sin olvidarme de todos los enfermos, vosotros sí que sois los personajes principales de este cuento. Estáis dando una lección enorme a los que fácilmente estamos en casa, vuestra lucha y dedicación me dejan sin palabras. No estamos en un cuento de héroes, necesitáis medios para protegeros y cuidarnos, pero estáis demostrando tener una gran humanidad y creo que eso sí que es un superpoder.

      Os quiero mandar toda mi fuerza y todo mi apoyo, me encantaría poner ayudar a todos los que se están dejando la piel en este cuento, poder pasar a ser un personaje principal, pero todos somos necesarios para que esto acabe cuento antes. Os mando todo aquello que en estos momentos echéis en falta y podáis necesitar.

      Gracias, gracias y gracias.

      Animo y fuerza. Al final, el cuento acabará bien y si de momento no va bien, es que aún no es el final.

      Con mucho cariño, Lara.

    • AvatarRachel
      Invitado
      Número de entradas: 11

      Gracias Susana, es una muy bonita historia.

    • AvatarRachel
      Invitado
      Número de entradas: 11

      Lara:
      Muy bonita tu carta, la verdad es que están haciendo una gran labor, es admirable.
      Tengo amigas enfermeras y auxiliares y cuando me cuentan qué hacen y cómo lo están pasando, sólo me queda pensar eso que tú has expresado tan bien: GRATITUD.

      Gracias a ellos/as y a ti por compartir esta carta.

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Respuesta a: Reflexiones sobre el día a día con el COVID-19
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